Cuando el cine francés casi lanzó a Harrison Ford: La historia secreta con Jacques Demy
Antes de convertirse en Han Solo, Harrison Ford casi consigue su primer gran papel gracias al director francés Jacques Demy a mediados de los años 60.
Mucho antes de formar parte de una galaxia muy, muy lejana y de blandir el látigo como Indiana Jones, Harrison Ford estuvo a punto de ver su carrera impulsada por un gigante del cine francés. Una muestra de confianza que la estrella de Hollywood jamás olvidaría.
Comienzos difíciles en Hollywood
A mediados de los años 60, un joven Harrison Ford se mudó a Los Ángeles para probar suerte en la interpretación. Se unió al programa New Talent de Columbia Pictures y firmó un contrato de siete años. Desafortunadamente, esta etapa estuvo marcada por sueldos muy modestos y pequeños papeles secundarios. Fue en ese momento crucial cuando su camino se cruzó con el de un célebre director francés recién llegado a California.
El encuentro con Jacques Demy
Durante una reunión en casa de un productor de Columbia, el cineasta de la Nouvelle Vague conoció a Ford a través de su pareja Agnès Varda. Fascinado por su carisma, el director preparaba su primera película en inglés, titulada Model Shop. Decidió elegir al joven desconocido para encarnar el papel principal del drama romántico.
El veto de los estudios
Lamentablemente, los directivos del estudio se opusieron firmemente a la elección de Jacques Demy, argumentando que el actor carecía de experiencia para un proyecto de tal magnitud. A pesar del empeño del realizador, finalmente contrataron a Gary Lockwood mientras Demy buscaba locaciones. Aunque el rodaje no se concretó, aquella sincera muestra de fe artística marcó para siempre al futuro icono del cine.
